sábado, 2 de octubre de 2010

Armonía en la familia. Cuando las divergencias en prejuicios y pareceres son aprendizajes

Imagen tomada de internet Google

Se concibe la armonía familiar como punto de partida para la formación de ciudadanos comprometidos con valores humanos que posibiliten la convivencia social.

El entendimiento entre quienes forman la familia, se expresa en un estado de ánimo armónico, dialogante y de entrega, encaminados a conseguir el desarrollo Espiritual, Moral, Intelectual y socioeconómico del grupo familiar

El término armonía, crea un ambiente de unidad y orden, virtudes necesarias para mantener en la familia un clima de felicidad, amor, paciencia y sosiego espiritual construidos en base a la Fe y la esperanza en la vida que se construye todos los días.

La armonía es actitud que se aprende en la familia y se manifiesta en conductas observables, tales como sonrisas, abrazos, besos, forma de comunicación verbal y gestual y sentimientos que dicen mucho de lo no observable del comportamiento orientado a mantener y consolidad las relaciones de cordialidad y entendimiento

La armonía no es solamente el estado de relaciones de respeto a la dignidad y valor humano de cada ser humano que forma la familia y la sociedad en general. La armonía se logra respetando las diferencias en criterios, ideas, pensamientos contrarios que abren la posibilidad de ser creativos, inteligentes, originales y asertivos en nuestras relaciones interpersonales.

La armonía se compagina con el criterio divergente que los seres humanos apreciamos la vida en sociedad. El desasosiego del odio, imposición, intolerancia e irrespeto a los criterios que nuestros familiares puedan expresar en un momento dado; Sentimientos que en nada contribuyen a crear un clima de respeto, consideración y aprendizajes compartidos.

La armonía se funda en la disposición de comprender y aceptar la divergencia de criterios entre padre e hijos, entre la pareja, en la sociedad en general. Cuando aprendemos a respetar la dignidad humana, encontramos la armonía para discernir en los escenarios más disimiles sin ofender, agredir o simplemente ridiculizar al interlocutor cuando difiriere en nuestros puntos de vista.

La Armonía es un valor individual, resultado de actitudes como la paciencia, la humildad y el sosiego que cada persona tiene consigo mismo y entonces, solo entonces, es capaz de construir con su actitud armónica el clima necesario entre sus familiares.


Paisaje playa y costa venezolana (Contribución HD)