domingo, 26 de abril de 2009

Elementos básicos para preservar la Autoestima.

Foto José M Perozo P

Es importante que todos os días tengamos claro quiénes somos y valorar eso que hemos definido de nuestra personalidad. Esto es, ser consecuente con la autoimagen y el auto conceptos que tenemos de nosotros mismos.

La autoestima, afecta a todo el comportamiento humano desde la infancia por lo que es indispensable identificar sus componentes, para elaborar estrategia que permitan fortalecerla en nuestros hijos y en nosotros mismo.

Por favor, no pierdan la pista a estos tres factores fundamentales de la Autoestima:

El primer factor es el Auto Concepto que definimos como la opinión que tenemos de nosotros mismo, es como dice el Dr. Lair Ribiro "identidad hipotetizada", la cual se desarrolla a lo largo de muchos años.
El auto concepto, es el conjunto de percepciones cognoscitivas y actitudes que la gente tiene acerca de sí misma.

Es el conocimiento que tenemos de nuestro Ser y la forma como conocemos el ambiente en el cual nos desenvolvemos.

El auto concepto es multidimensional, y cada una de sus dimensiones explica roles diferentes. El rol es las distintas dimensiones de la actuación que puede asumir una persona. Esto es, ser padre, esposo, docente y miembro de un club deportivo. Aspectos diferenciados del Yo que describen como nos comportamos en cada dimensión indicada anteriormente.

El autoconcepto nos permite:
1. Poder definir nuestra personalidad; Es decir conocer nuestra forma de pensar y comportarnos en diferentes situaciones. Este conocimiento vine dado de experiencias, tradiciones familiares y el aprendizajes adquirido durante las diferentes etapas del desarrollo biosicosocial.
2. Las diferentes experiencias en cuanto demostración de afecto, cariño amor filial y sentimientos que se expresan o se reciben durante el desarrollo de nuestra vida.
3. La actuación racional y adecuada a nuestro conocimiento y afectos que se expresan durante el comportamiento diario.

Si observamos diariamente los aspectos antes numerados, actuaremos con Auto Respeto por nosotros mismo y las demás personas. Respetarse uno mismo, es un trabajo indispensable para vivir en armonía y paz interior.
Nos quejamos de que otros nos faltan al respeto, sin atender a que es más frecuente que uno mismo se falte al respeto. En ocasiones no apreciamos ni valoramos lo que somos y hasta desdeñamos de nuestros logros.
Es importante que observemos las siguientes reglas para lograr el auto respeto:
1. Atender y satisfacer nuestros deseos y motivaciones.
2. Expresar y manejar, de forma conveniente, sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse.
3. Valorar todo lo que haces y sentirte orgulloso de quien eres, lo que haces y lo que tienes.
Generalmente, las faltas de respeto, comienzan con faltas de respeto a uno mismo. Habría que comenzar por revisar detenidamente cómo y por qué yo lo permito y no tanto por qué el otro lo hace.
El tercer factor importante es el Auto Concimiento. Conocerse a si mismo es la máxima que inicia el amino seguro al actitud de Ser Feliz Consigo Mismo. Así es, sólo se puede querer lo que se conoce; si uno es perfectamente desconocido para sí mismo, es difícil poder quererse uno.
Cuando se aprende a conocernos de forma razonada y con respeto, podemos aprender a vivir conociéndonos cada día más.
En muchas ocasiones he leído que uno vive con un desconocido, que somos nosotros mismos. Y es así, somos unos desconocidos para nosotros mismos.

De allí que el conocimiento de sí mismo afecta nuestra relación con nosotros mismo (autoestima) y con los demás.

Más de normal somos hostiles con nosotros mismo, no sentimos amor y fingimos una modestia que enferma, cuando deseamos ser centro de la atención. Eso nos llena de envidia, nos aísla y rompe la posibilidad de mantener una actitud feliz.

Para fortalecer la Autoestima, sigue estos consejos:

1. Siente que eres parte de una familia, la cual quieres y te acepta como eres.
2. Reconoce los atributos de otras personas, de seguro ella reconocerán los tuyos.
3. Aprende a conocer tus cualidades, habilidades, destrezas trazándote metas que puedas lograr en tu vida diaria.
4. Busca tener amigos y unirte a grupos para desarrollar el sentido de pertenecía, compromiso y respeto.
5. Valora lo que eres, haces y tienes.

viernes, 17 de abril de 2009

Valorar lo esencial

Desde el puente sobre el Lago Rafael Urdaneta
Foto Gabriela Carolina Perozo Balza


Es en los actos más convencionales de nuestra vida cuando nuestras actitudes y emociones dice más de lo que somos. Dicen de nuestros valores, costumbres, aprendizajes, amores y deseos.
Es el diario amor por nuestros hijos como aprendemos a valorar sus palabras, pensamiento, logros y deseos. Es de escuchar con amor sus diarias aventuras.
Es el abrazo diario, que se repite diariamente, es rutinario, pero único e irrepetible cada día.Cada abrazo y sonrisa que damos a nuestros hijos es único en ese momento.
No dejemos un solo instante de disfrutar lo esencial de la vida. De la caricia del amor vital, que se da furtiva al ser amado, del amor de todos los días que se vitaliza y se hace presente después del hasta luego.Lo esencial en ocasiones por ser el día a día lo trivializamos.


¡Si ya te dije que te amo, por que debo repetirlo! ¡Qué banalidad eso de un beso de despedida, si ayer te di uno!


Es que es de todos los días, demostrar el amor, el respeto, la admiración en quienes a nuestro lado, son esencia de nuestra existencia.

domingo, 12 de abril de 2009

Desempleo Profesional. Me gradué y, ¿Ahora qué hago?


Es innegable la angustia que se apodera del egresado universitario el día siguiente de su graduación, entrando de golpe y sopetón al status de desempleado. Situación que se agudiza ante un mercado laboral sumamente comprimido por una profunda recesión económica de larga data en el país.

En la sociológica el término movilidad social explica la posibilidad de ascenso vertical de la familia al tener en su seno egresados universitarios que se incorporaban inmediatamente al campo laboral, lo cual aumentaba significativamente el ingreso familiar.

El grupo familiar hoy no alcanza el ascenso social por la sola presencia de profesionales; más aun, se observa el creciente número de profesionales universitario realizando oficios sin ninguna relación con el título obtenido.

Por un lado, el mercado laboral exige un perfil profesional emergente, que constituya una propuesta novedosa y diferencia a la oferta educativa actual del país. Se requiere de políticas educativas que fomente el conocimiento científico en las tecnologías modernas y de sus procesos como centro motor del desarrollo humano.

Los analfabetas tecnológicas difícilmente tendrán ocupación en los mercados de punta en nuestra economía.

Así como el mercado laboral aumenta progresivamente sus expectativas ante el egresado universitario, el profesional debe asimilar el termino profesionales del conocimiento que implica entre otras cosas: ser asertivo, flexible (abierto al cambio) y trabajar en equipo.

El profesional del conocimiento agrega valor continuamente tanto a su personalidad como, a su actuación profesional.

La formación profesional es campo propicio para incorporar de forma planificada investigaciones o estudios posgraduados que brinden al profesional la posibilidad de incorpora a su formación conocimientos y prácticas que amplíen su perfil profesional básico.

Algunos aspectos a considerar por los nuevos profesionales para fortalecer su inserción en el mercado laboral son las siguientes:

Confianza en si mismo
Tener conciencia de las áreas en la cuales realmente se es competente.
Conocimiento en áreas afines a su profesión.
Manejo eficiente de tecnologías.
Domino de idiomas

lunes, 6 de abril de 2009

Fuerza de voluntad (..y II)

Foto josemperozo

Al cabo del tiempo, nos acostumbramos a realizar la misma tarea, la rutina adormece nuestra creatividad. La rutina nos lleva a la costumbre, a mantener un comportamiento repetitivo y esa situación nos da una seguridad relativa.

Olvidamos crecer en lo personal y profesional. No generamos cambios, aun dentro del trabajo, que brinde nuevas rutas de acción. No diversificamos actuaciones y dejamos de ser competitivos.

Pasamos la vida sin descubrir de lo que somos capaces, nos acostumbramos a un sueldo seguro, y nunca pensamos que esa situación de seguridad se mueve con nuestra edad, y esta llega tan rápida en ocasiones, que no percibimos ese movimiento.

Quizás en el ámbito nacional un ejemplo fehaciente es la riqueza petrolera, todos la disfrutamos, todos sabemos o por lo menos eso nos hacen creer que nunca acabara. ¿Será cierto? Pero la realidad nos obliga a observar un país inmensamente rico en recursos naturales, no solo petróleo, pero paradójicamente con altos índices de pobreza, sin servicios y sin una visión a futuro. Cerremos los ojos por un momento e imaginemos que se agoto el petróleo. Ni en broma, pensemos los nefastos resultados de tal imagen a futuro.

Realmente nos merecemos esa imagen ficticia o real. La abundancia sin esfuerzo no fortalece la producción de un país. La dadiva y becas del gobierno de turno nos convierte en “vivos” y esclavos del subsidio y la asistencia “benefactora” y partidista.

Debemos prestar atención a los pequeños cambios de nuestra vida, edad, profesión comportamiento, ámbito familiar o de trabajo. Crecen nuestros hijos, buscan la posibilidad de construir su propia vida. Y nosotros todavía estamos pensando que son pequeños. Pero ¿Le damos él estimulo necesario para que sean exitosos?

La fuerza de la voluntad doblega el miedo al fracaso, a lo desconocido, nos brinda la posibilidad de enfrentar los cambios cuando conocemos nuestras fortalezas y debilidades, de lo que somos capaces de hacer. Cuando enfrentamos los cambios y nos adaptamos aprovechando lo positivo, evitamos centrar nuestras esperanzas en el trabajo o el éxito de los demás.

Evitemos la referencia a terceros (amiguismos, compadrazgos, Mesías). Seamos nuestra propia referencia, tengamos fe en nosotros mismos, tengamos esperanzas en lo que podemos hacer y planificar para nuestro futuro.

No enfrentar nuestros errores, nos hace débiles. Es común escuchar: la maestra no educa a nuestros hijos, pero estamos atentos al comportamiento del niño, corregimos faltas, es la escuela la responsable de la formación del niño o es una etapa más del proceso de socialización que se inicia y tiene su epicentro en el hogar. Ante las fallas del niño, son los demás responsables.

La fuerza de la voluntad evita que tengamos dudas en nuestras propias capacidades. El Dr. S. Johnson afirma: “A veces las cosas cambian y nunca vuelven a ser como antes...¡Así es la vida! La vida se mueve y nosotros también debemos hacerlo.

Cuando sentimos los cambios en nuestra vida, un instrumento provechoso es el optimismo. Y pensándolo bien, tal y como afirma una persona a la cual respeto y admiro: hasta de la rabia se puede sacar provecho. De lo único que no sacamos provecho es de nuestra incapacidad de reaccionar ante nuevas situaciones que nos presente la vida.

“Cuando tienes miedo de que las cosas empeoren si no haces algo, el miedo puede incitarte a la acción. Pero cuando te impide hacer algo, el miedo no es bueno”.

Nada puede ser más terrible que intentar una salida. No puedo, no sé, los “fantasma de la noche” de nuestra niñez, se nos aparecen a menudo. Solo con la fuerza de la voluntad, esto es, aprendiendo, observando, conociendo nuestras fortalezas, podemos vencer nuestros “fantasmas de la noche”

La reflexión acerca de nuestros errores y éxitos, nos brindan un conocimiento para el futuro.

Aprendamos del éxito de los demás, la envida es mala consejera. Indaguemos como los demás llegaron a tener el éxito, reforcemos nuestra fuerza de la voluntad en el éxito de los demás, no en fracaso.

Recordemos algo que siempre comentamos:

“Nadie da algo que no tiene, ni cambia sino no lo desea cambiar”

Debemos encontrar nuestro propio camino, nadie lo puede hacer por nosotros.
Aun cuando tengamos éxito, estemos siempre preparados para enfrentar nuevos cambios, nuevos retos y conflictos.

Solo así se renueva y fortalece nuestra fuerza de la voluntad.

domingo, 29 de marzo de 2009

Lucidez es conducta en armonia

Foto José M Perozo P

Es importante reflexionar acerca de la posibilidad que tenemos de ir marcando camino que conduce a la armonía y la felicidad dentro del marco que denominamos lucidez. La lucidez no es más que el entendimiento y el proceder consciente libre de prejuicios y adoctrinamientos.



Según palabras de Ramiro Calle, la lucidez esta cerquita de a sabiduría. A lucidez es actuar en función de nuestros aprendizajes en función de buscar resultados más que problematizar situaciones producto de ofuscaciones. Es ver que la crisis o la incertidumbre son saludables cuando se hacen conscientes y aceptamos que existen situaciones que debemos enfrentar.



Actuamos con lucidez cuando enfrentamos y no eludimos responsabilidades. Cuando un resultado es apenas un eslabón para lograr sumar logros de vida.



Lucidez es estar en armonía consigo mismo. Somos resultado de la comprensión y el amor que fluye por de nuestro interior para mostrarnos con seguridad, humildad y tolerancia hacia nuestros semejantes. Es aceptar que aun el demasiado amor, nos da claridad para aceptar que podemos equivocarnos y que la rectificación es un acto de honestidad propio de quienes muestran lucidez en su actuación.



Lucidez, claridad de mente o inteligencia para actuar en situaciones precisas, es aprendizaje de vida entrenada para comprender que la existencia está llena del día a día, De encuentros de emociones que nos llevan a comprender que entre mas incógnitas estén presentes en nuestra vida, más emocionante y solida es nuestra felicidad.



Hoy puedo decir que estoy lleno de crisis que hacen cuestionar el plan de vida trazado. Que entre más agradable me resultan las cosas que hago, mas incertidumbre se presentan en el futuro. Entre más logros se alcanzan, surgen mayores deseos de seguir cubriendo nuevas metas.



A diario siento que entre más me adiestro para cumplir satisfactoriamente mis distintos roles, mas necesidad de aprender surgen.



La lucidez da la armonía para seguir creciendo con el convencimiento que necesitamos de quienes nos rodean con amor y honestidad para devolver con creces caminos llenos de amor en fe esperanza en la vida a construir.

lunes, 23 de marzo de 2009

Fuerza de voluntad (I)

Foto José M Perozo P

La fuerza de la voluntad es energía humana, que nace y se mantiene en la medida que aprendemos a valorar quienes y como somos sin importar edad, raza, sexo, posición social, religión u cualquier otra condicionante social o ideológica.

Para algunos será la motivación, para otros la fe u para unos pocos serán condiciones excepcionales, únicas de esa persona.

Es el extra que le ponemos a las cosas que hacemos, con entusiasmo, inteligencia y amor.
La fuerza de la voluntad tiene tres componentes básicos:

Conocimiento: basado en aprender constantemente, y no solamente el conocimiento formal solamente; es aprender del día a día, encontrar respuestas en donde los demás ven problemas, trascender en los esquemas y sobrepasar lo obvio, lo evidente. Entrenar nuestros sentidos para la observación. Ejemplo de la textura de la pared, en un cuarto oscuro.

Afecto: para amar las cosas que hacemos y nos hacen sentir vivos, parte de una comunidad. Respetar a los demás. Autoestima.

Comportamiento: adecuado a nuestros principios, de respeto, consideración y amor hacia el prójimo.

La fuerza de la voluntad es el extra que le ponemos a nuestro trabajo, estudios, relaciones de pareja, hijos. Como bien lo propone Miguel Ángel Cornejo (Economista mexicano) es el extra de extraordinario, de excelente.

Otros factores a considerar en la fuerza de la voluntad son:

Competitividad:
Creer en la competencia como estimulo para desarrollar nuestras fortalezas es significativo para las relaciones humanas. Evitemos el halago, la adulancia. Hagamos esfuerzos por convencer y demostrar a los demás que somos capaces de superar nuestras deficiencias por muy lamentables que estas sean.

Calidad: Las cosas que hacemos y lo que somos deben ser buenas para nosotros y los demás. La calidad es síntoma de aprender, de mejorar sobre lo aprendido.

Por curioso que parezca, le podemos asignar a la fuerza de la voluntad, las tres C de la excelencia, a saber: Conocimiento, Competitividad y Calidad.

Recomendamos la lectura del texto ¿Quién se ha llevado mi queso? del Dr. Spencer Johnson, fábula que enseña que todo cambia, y todo cambio planificado, consciente, nos conduce a nuevos retos que, en lugar de rechazar, debemos enfrentar y adaptarnos a nuevas circunstancias.

Los conflictos que se pueden generar o producir en los cambios, pueden resultar positivos. No todo conflicto es negativo, en las organizaciones los cambios de tecnología, procesos o estructura generan conflictos; pero cuando el personal está preparado para adaptarse al cambio, los conflictos están sustentados en nuevos retos a vencer; Solo los exitosos, los que aportan el extra salen airosos.

Por ejemplo en el plano personal, la jubilación se presenta como un conflicto, pero si sé comprende que el miedo a la jubilación está acompañado por el temor a la edad, podemos vencer esos dos indicadores. La jubilación es la oportunidad para hacer cosas nuevas sobre la base de la experiencia y el conocimiento adquirido por todos los años de trabajo. Convertirnos en nuestros propios jefes.


¿Cómo lo logramos?,
Buscando en nuestro conocimiento y afecto nuevos retos que abran oportunidades nuevas.

lunes, 16 de marzo de 2009

Amor...

foto josemperozo

Cuando sientas que la brisa fresca llega a ti, llenando tu ser armonía y tranquilidad, Es porque donde este pienso en ti.

Cuando en la soledad sufres angustias y desatinos, llegan mis palabras para consolar el dolor de tu corazón.

Cuando a la distancia creas que todo está perdido, que no hay caminos a seguir; Es mi mano la guía para que retomes con fuerza tu camino.

La palabra que anima a seguir un camino de sueños.

Es la única huella que dos dejan en el camino, aun andando en senderos dispares, pero creciendo uno al lado del otro; Aprendiendo uno del otro, soñando amaneceres realizados en la emocionante idea de compartir sueños que aun no siendo uno son dos creciendo en pares únicos e integrados en la idea de andar caminos de juntes.

Es amor en la alegría de sentir que la sonrisa de tu rostro alimenta mi ser.

Es ser amante compañero solidario de emociones en piel de deseos y vivencias que se retoman en cada momento de placer de hacer de la vida un puntico lleno de matices que dan sabor al estar unidos en la divergencia del saber que cada uno es esencia y armonía de vida.

En la convicción que el camino es ejemplo para quienes crecen a nuestro lado, Es luz de hijos, hermanos, padres que buscan llenar e espacio vital de la vida en familia.