domingo, 12 de abril de 2009

Desempleo Profesional. Me gradué y, ¿Ahora qué hago?


Es innegable la angustia que se apodera del egresado universitario el día siguiente de su graduación, entrando de golpe y sopetón al status de desempleado. Situación que se agudiza ante un mercado laboral sumamente comprimido por una profunda recesión económica de larga data en el país.

En la sociológica el término movilidad social explica la posibilidad de ascenso vertical de la familia al tener en su seno egresados universitarios que se incorporaban inmediatamente al campo laboral, lo cual aumentaba significativamente el ingreso familiar.

El grupo familiar hoy no alcanza el ascenso social por la sola presencia de profesionales; más aun, se observa el creciente número de profesionales universitario realizando oficios sin ninguna relación con el título obtenido.

Por un lado, el mercado laboral exige un perfil profesional emergente, que constituya una propuesta novedosa y diferencia a la oferta educativa actual del país. Se requiere de políticas educativas que fomente el conocimiento científico en las tecnologías modernas y de sus procesos como centro motor del desarrollo humano.

Los analfabetas tecnológicas difícilmente tendrán ocupación en los mercados de punta en nuestra economía.

Así como el mercado laboral aumenta progresivamente sus expectativas ante el egresado universitario, el profesional debe asimilar el termino profesionales del conocimiento que implica entre otras cosas: ser asertivo, flexible (abierto al cambio) y trabajar en equipo.

El profesional del conocimiento agrega valor continuamente tanto a su personalidad como, a su actuación profesional.

La formación profesional es campo propicio para incorporar de forma planificada investigaciones o estudios posgraduados que brinden al profesional la posibilidad de incorpora a su formación conocimientos y prácticas que amplíen su perfil profesional básico.

Algunos aspectos a considerar por los nuevos profesionales para fortalecer su inserción en el mercado laboral son las siguientes:

Confianza en si mismo
Tener conciencia de las áreas en la cuales realmente se es competente.
Conocimiento en áreas afines a su profesión.
Manejo eficiente de tecnologías.
Domino de idiomas

lunes, 6 de abril de 2009

Fuerza de voluntad (..y II)

Foto josemperozo

Al cabo del tiempo, nos acostumbramos a realizar la misma tarea, la rutina adormece nuestra creatividad. La rutina nos lleva a la costumbre, a mantener un comportamiento repetitivo y esa situación nos da una seguridad relativa.

Olvidamos crecer en lo personal y profesional. No generamos cambios, aun dentro del trabajo, que brinde nuevas rutas de acción. No diversificamos actuaciones y dejamos de ser competitivos.

Pasamos la vida sin descubrir de lo que somos capaces, nos acostumbramos a un sueldo seguro, y nunca pensamos que esa situación de seguridad se mueve con nuestra edad, y esta llega tan rápida en ocasiones, que no percibimos ese movimiento.

Quizás en el ámbito nacional un ejemplo fehaciente es la riqueza petrolera, todos la disfrutamos, todos sabemos o por lo menos eso nos hacen creer que nunca acabara. ¿Será cierto? Pero la realidad nos obliga a observar un país inmensamente rico en recursos naturales, no solo petróleo, pero paradójicamente con altos índices de pobreza, sin servicios y sin una visión a futuro. Cerremos los ojos por un momento e imaginemos que se agoto el petróleo. Ni en broma, pensemos los nefastos resultados de tal imagen a futuro.

Realmente nos merecemos esa imagen ficticia o real. La abundancia sin esfuerzo no fortalece la producción de un país. La dadiva y becas del gobierno de turno nos convierte en “vivos” y esclavos del subsidio y la asistencia “benefactora” y partidista.

Debemos prestar atención a los pequeños cambios de nuestra vida, edad, profesión comportamiento, ámbito familiar o de trabajo. Crecen nuestros hijos, buscan la posibilidad de construir su propia vida. Y nosotros todavía estamos pensando que son pequeños. Pero ¿Le damos él estimulo necesario para que sean exitosos?

La fuerza de la voluntad doblega el miedo al fracaso, a lo desconocido, nos brinda la posibilidad de enfrentar los cambios cuando conocemos nuestras fortalezas y debilidades, de lo que somos capaces de hacer. Cuando enfrentamos los cambios y nos adaptamos aprovechando lo positivo, evitamos centrar nuestras esperanzas en el trabajo o el éxito de los demás.

Evitemos la referencia a terceros (amiguismos, compadrazgos, Mesías). Seamos nuestra propia referencia, tengamos fe en nosotros mismos, tengamos esperanzas en lo que podemos hacer y planificar para nuestro futuro.

No enfrentar nuestros errores, nos hace débiles. Es común escuchar: la maestra no educa a nuestros hijos, pero estamos atentos al comportamiento del niño, corregimos faltas, es la escuela la responsable de la formación del niño o es una etapa más del proceso de socialización que se inicia y tiene su epicentro en el hogar. Ante las fallas del niño, son los demás responsables.

La fuerza de la voluntad evita que tengamos dudas en nuestras propias capacidades. El Dr. S. Johnson afirma: “A veces las cosas cambian y nunca vuelven a ser como antes...¡Así es la vida! La vida se mueve y nosotros también debemos hacerlo.

Cuando sentimos los cambios en nuestra vida, un instrumento provechoso es el optimismo. Y pensándolo bien, tal y como afirma una persona a la cual respeto y admiro: hasta de la rabia se puede sacar provecho. De lo único que no sacamos provecho es de nuestra incapacidad de reaccionar ante nuevas situaciones que nos presente la vida.

“Cuando tienes miedo de que las cosas empeoren si no haces algo, el miedo puede incitarte a la acción. Pero cuando te impide hacer algo, el miedo no es bueno”.

Nada puede ser más terrible que intentar una salida. No puedo, no sé, los “fantasma de la noche” de nuestra niñez, se nos aparecen a menudo. Solo con la fuerza de la voluntad, esto es, aprendiendo, observando, conociendo nuestras fortalezas, podemos vencer nuestros “fantasmas de la noche”

La reflexión acerca de nuestros errores y éxitos, nos brindan un conocimiento para el futuro.

Aprendamos del éxito de los demás, la envida es mala consejera. Indaguemos como los demás llegaron a tener el éxito, reforcemos nuestra fuerza de la voluntad en el éxito de los demás, no en fracaso.

Recordemos algo que siempre comentamos:

“Nadie da algo que no tiene, ni cambia sino no lo desea cambiar”

Debemos encontrar nuestro propio camino, nadie lo puede hacer por nosotros.
Aun cuando tengamos éxito, estemos siempre preparados para enfrentar nuevos cambios, nuevos retos y conflictos.

Solo así se renueva y fortalece nuestra fuerza de la voluntad.

domingo, 29 de marzo de 2009

Lucidez es conducta en armonia

Foto José M Perozo P

Es importante reflexionar acerca de la posibilidad que tenemos de ir marcando camino que conduce a la armonía y la felicidad dentro del marco que denominamos lucidez. La lucidez no es más que el entendimiento y el proceder consciente libre de prejuicios y adoctrinamientos.



Según palabras de Ramiro Calle, la lucidez esta cerquita de a sabiduría. A lucidez es actuar en función de nuestros aprendizajes en función de buscar resultados más que problematizar situaciones producto de ofuscaciones. Es ver que la crisis o la incertidumbre son saludables cuando se hacen conscientes y aceptamos que existen situaciones que debemos enfrentar.



Actuamos con lucidez cuando enfrentamos y no eludimos responsabilidades. Cuando un resultado es apenas un eslabón para lograr sumar logros de vida.



Lucidez es estar en armonía consigo mismo. Somos resultado de la comprensión y el amor que fluye por de nuestro interior para mostrarnos con seguridad, humildad y tolerancia hacia nuestros semejantes. Es aceptar que aun el demasiado amor, nos da claridad para aceptar que podemos equivocarnos y que la rectificación es un acto de honestidad propio de quienes muestran lucidez en su actuación.



Lucidez, claridad de mente o inteligencia para actuar en situaciones precisas, es aprendizaje de vida entrenada para comprender que la existencia está llena del día a día, De encuentros de emociones que nos llevan a comprender que entre mas incógnitas estén presentes en nuestra vida, más emocionante y solida es nuestra felicidad.



Hoy puedo decir que estoy lleno de crisis que hacen cuestionar el plan de vida trazado. Que entre más agradable me resultan las cosas que hago, mas incertidumbre se presentan en el futuro. Entre más logros se alcanzan, surgen mayores deseos de seguir cubriendo nuevas metas.



A diario siento que entre más me adiestro para cumplir satisfactoriamente mis distintos roles, mas necesidad de aprender surgen.



La lucidez da la armonía para seguir creciendo con el convencimiento que necesitamos de quienes nos rodean con amor y honestidad para devolver con creces caminos llenos de amor en fe esperanza en la vida a construir.

lunes, 23 de marzo de 2009

Fuerza de voluntad (I)

Foto José M Perozo P

La fuerza de la voluntad es energía humana, que nace y se mantiene en la medida que aprendemos a valorar quienes y como somos sin importar edad, raza, sexo, posición social, religión u cualquier otra condicionante social o ideológica.

Para algunos será la motivación, para otros la fe u para unos pocos serán condiciones excepcionales, únicas de esa persona.

Es el extra que le ponemos a las cosas que hacemos, con entusiasmo, inteligencia y amor.
La fuerza de la voluntad tiene tres componentes básicos:

Conocimiento: basado en aprender constantemente, y no solamente el conocimiento formal solamente; es aprender del día a día, encontrar respuestas en donde los demás ven problemas, trascender en los esquemas y sobrepasar lo obvio, lo evidente. Entrenar nuestros sentidos para la observación. Ejemplo de la textura de la pared, en un cuarto oscuro.

Afecto: para amar las cosas que hacemos y nos hacen sentir vivos, parte de una comunidad. Respetar a los demás. Autoestima.

Comportamiento: adecuado a nuestros principios, de respeto, consideración y amor hacia el prójimo.

La fuerza de la voluntad es el extra que le ponemos a nuestro trabajo, estudios, relaciones de pareja, hijos. Como bien lo propone Miguel Ángel Cornejo (Economista mexicano) es el extra de extraordinario, de excelente.

Otros factores a considerar en la fuerza de la voluntad son:

Competitividad:
Creer en la competencia como estimulo para desarrollar nuestras fortalezas es significativo para las relaciones humanas. Evitemos el halago, la adulancia. Hagamos esfuerzos por convencer y demostrar a los demás que somos capaces de superar nuestras deficiencias por muy lamentables que estas sean.

Calidad: Las cosas que hacemos y lo que somos deben ser buenas para nosotros y los demás. La calidad es síntoma de aprender, de mejorar sobre lo aprendido.

Por curioso que parezca, le podemos asignar a la fuerza de la voluntad, las tres C de la excelencia, a saber: Conocimiento, Competitividad y Calidad.

Recomendamos la lectura del texto ¿Quién se ha llevado mi queso? del Dr. Spencer Johnson, fábula que enseña que todo cambia, y todo cambio planificado, consciente, nos conduce a nuevos retos que, en lugar de rechazar, debemos enfrentar y adaptarnos a nuevas circunstancias.

Los conflictos que se pueden generar o producir en los cambios, pueden resultar positivos. No todo conflicto es negativo, en las organizaciones los cambios de tecnología, procesos o estructura generan conflictos; pero cuando el personal está preparado para adaptarse al cambio, los conflictos están sustentados en nuevos retos a vencer; Solo los exitosos, los que aportan el extra salen airosos.

Por ejemplo en el plano personal, la jubilación se presenta como un conflicto, pero si sé comprende que el miedo a la jubilación está acompañado por el temor a la edad, podemos vencer esos dos indicadores. La jubilación es la oportunidad para hacer cosas nuevas sobre la base de la experiencia y el conocimiento adquirido por todos los años de trabajo. Convertirnos en nuestros propios jefes.


¿Cómo lo logramos?,
Buscando en nuestro conocimiento y afecto nuevos retos que abran oportunidades nuevas.

lunes, 16 de marzo de 2009

Amor...

foto josemperozo

Cuando sientas que la brisa fresca llega a ti, llenando tu ser armonía y tranquilidad, Es porque donde este pienso en ti.

Cuando en la soledad sufres angustias y desatinos, llegan mis palabras para consolar el dolor de tu corazón.

Cuando a la distancia creas que todo está perdido, que no hay caminos a seguir; Es mi mano la guía para que retomes con fuerza tu camino.

La palabra que anima a seguir un camino de sueños.

Es la única huella que dos dejan en el camino, aun andando en senderos dispares, pero creciendo uno al lado del otro; Aprendiendo uno del otro, soñando amaneceres realizados en la emocionante idea de compartir sueños que aun no siendo uno son dos creciendo en pares únicos e integrados en la idea de andar caminos de juntes.

Es amor en la alegría de sentir que la sonrisa de tu rostro alimenta mi ser.

Es ser amante compañero solidario de emociones en piel de deseos y vivencias que se retoman en cada momento de placer de hacer de la vida un puntico lleno de matices que dan sabor al estar unidos en la divergencia del saber que cada uno es esencia y armonía de vida.

En la convicción que el camino es ejemplo para quienes crecen a nuestro lado, Es luz de hijos, hermanos, padres que buscan llenar e espacio vital de la vida en familia.

sábado, 7 de marzo de 2009

Síndrome de Burnout o desgaste profesional




En esta entrega les presentamos de manera muy somera un tema que es de sumo interés para mis colegas docentes de todos los niveles del sistema educativo.


Se trata del Síndrome de Burnout que describe como la fatiga de la atención de grupos números de alumnos por horarios prolongados van desgastando las condiciones físicas y mentales de quienes ejercemos la docencia.

Claro está, que debemos estar conscientes que es necesario fortalecer la riqueza espiritual y emocional de quienes ejercemos esta loable función docente.

Se define como un proceso gradual de pérdida de interés y responsabilidad en el trabajo hasta llegar a una depresión severa que podía invalidar a quien lo sufriera.

Este síndrome fue descrito en 1974 por el Psiquiatra Herbert Freudenberger, en investigaciones desarrolladas en centros educativos y de salud, por tratarse de profesionales que estaban por tiempo prolongado en contacto con público y/usuarios que demandaban por tiempo prolongado de la atención y cuidados de esos profesionales.

Entre los resultados del estudio se tiene que el estrés lo provoca estar en contacto diario con las demandas de otras personas, por el intenso intercambio emocional y cuando se sobrepasan las capacidades adaptativas del profesional encargado del servicio de educar o proporcionar atención de salud.

Es necesario seguir estos consejos para evitar o hacer consciente el desgate laboral:

1. Evite el cansancio y exceso de trabajo.
2. Balancear actividades el trabajo con actividades recreativas, ejercicio físico, actividad social y el descanso.
3. Trate de llevar una vida sana con buena alimentación, evitando el cigarrillo y bebidas alcohólicas o estimulantes.

Manifestaciones del Síndrome de Burnout


Psicosomáticos:

Fatiga crónica, frecuentes dolores de cabeza, problemas de sueño, úlceras y otros desórdenes gastrointestinales, pérdida de peso, dolores musculares, etc.


Conductuales:
Ausentismo laboral, abuso de drogas (café, tabaco, alcohol, fármacos, etc.), incapacidad para vivir de forma relajada, superficialidad en el contacto con los demás y aumento de conductas violentas.


Emocionales:
Distanciamiento afectivo de familiares y amigos, aburrimiento y actitud cínica, impaciencia e irritabilidad, desorientación, incapacidad de concentración, sentimientos depresivos, hostilidad para la atención al público e interacción interpersonal deficiente.

Este tema será tratado por el Dr. Antonio Lameda, en mi programa de televisión Creadores que se trasmitirá el sábado 14 de Marzo de 2009, a las 11.00 am, por Tvcol, canal 2 de Intercable

jueves, 5 de marzo de 2009

Barreras en la comunicación



En el proceso de comunicación concurren costumbres, valores, hábitos, nivel educativo, actitudes que si bien forman parte de nuestra personalidad, pueden constituirse en ruido para la comprensión del mensaje que deseamos comunicar.

La comunicación como proceso se inicia con un emisor que desea comunicar algo, a través de canales y códigos que tienen significado para el receptor o quien recibe el mensaje, quien se forma una impresión del contenido del mensaje y lo interpreta de acuerdo a su marco referencial educativo, emocional, de valores, hábitos y actitud.

El mensaje puede ser ideas, ordenes, deseos, aspiraciones trasmitidas a través de la palabra, escritura, gestos o cualquier otro medio mecánico, digital o virtual

Cada idea que se expresa tiene contenido lleno de significado y significante para quien la recibe.

Consideramos que al hacer uso de la comunicación, en este caso personal, se activan los mecanismos corporales, mentales y afectivos al expresar nuestras ideas que no son más que cargas valorativas que le dan fundamento y lógica personal al mensaje.

La entonación de la voz, los gestos son percibidos por quien recibe el mensaje.

Otro tanto ocurre al utilizar medios mecánicos, digitales o virtuales o más un la tradicional escritura cargada de ideas sujetas a nuestro muy estilo personal de redactar, al simple es que yo redacto así.

La retroalimentación permite verificar la efectividad de la comunicación. Solo a través de respuesta se puede asegurar que el mensaje ha sido codificado, trasmitido, decodificado y comprendido. Así mismo la retroalimentación indica si se han dado cambios individuales o colectivos como resultado del mensaje.

De allí que pongamos atención a los siguientes aspectos al comunicar una idea a los demás:

Los distintos prejuicios, percepciones o valores que pueden llegar a dar producir en el receptor falsas expectativas o incomprensión en las ideas, ordenes, deseos o necesidades expresadas en el mensaje

Las relaciones interpersonales cargadas de factores como la influencia, el poder, cargo, confianza, actitud que generan ruido o barreras en la captación del mensaje

Las diferencias de educación, religión, tradiciones, costumbres, entre otros factores que dificultan la comunicación.

Creemos que hablar mucho garantiza una buena comunicación. Es conveniente hablar de forma asertiva, lo cual consiste en expresarnos siguiendo las siguientes pautas:

a. Hacer planteamientos razonables, evitando acusaciones innecesarias
b. Con un tono de voz adecuado
c. Con una aptitud corporal consecuente con el tono de voz
d. En el momento oportuno